Artesanía de Michoacán: Zitácuaro y Donaciano Ojeda



Artesanía de Zitácuaro y Donaciano Ojeda, Michoacán.

Cestería y ocoxal.

Ocoxal: hoja que se transforma en artesanía


Se obtiene del árbol conocido como ocote o pino michoacano.

De los suelos boscosos localizados en la región michoacana, emerge hacia el cielo el árbol conocido como ocote (pinus michoacana), de él se desprenden hojas ó agujas llamadas ocoxal, mismas que con paciencia e ingenio los mazahuas de esta región han aprehendido a trabajar, dando por resultado la creación de artesanías de color marrón con un aroma único.

Esta artesanía es originaria de Michoacán, y actualmente Donaciano Ojeda y Zitácuaro son productores; sin embargo también hay producción en el estado de México, en la zonas de El Oro, Santiago y Temascalcingo.


Sin importar la similitud en algunos modelos, cada pieza se convierte en un trabajo único, el recorrer de los hilos por la hoja de ocoxal marca la destreza de los artesanos, quienes han obtenido la materia prima del ocote, árbol que involuntariamente se desprende de sus agujas principalmente en los meses de diciembre a junio, cuando el viento colabora depositándolas en el suelo, es entonces cuando los niños participan de esta actividad, recolectando lo que la naturaleza les ha obsequiado, trasladándolo hasta sus hogares para iniciar una nueva obra.



No obstante, es un material que ha comenzado a escasear; una vez que ya se cuenta con el ocoxal, inicia el proceso, al respecto Crispín Duarte, en su libro Los mazahuas de Zitácuaro refiere que tras recolectar las ramas de pino que caen de sus espesos bosques, los mazahuas seleccionan y lavan en una cubeta o tina con cloro y jabón, para después ponerlas a secar en un hilo o lazo. Cuando el ocoxal está seco, es señal de que ya se puede utilizar; la hoja debe obtener un color café en sus diferentes tonalidades.

Y agrega, en ocasiones se maneja la hoja de color verde para realizar una figura y darle contraste al producto que elaboran. Una vez obtenido el material el ingenio se convierte en la mejor herramienta, de él emergen figuras creativas, algunas simples y otras complejas, figuras que se materializan en las manos curtidas ya por el hilo cáñamo y la aguja lanera.

Hoy en día en la comunidad más de 50 mujeres continúan perfeccionándose en la artesanía llamada también por los purépechas como huinumo, trabajo al cual le dedican en promedio de entre seis y ocho horas al día, e integran a niños y hombres por igual, quienes por necesidad se incorporan a la confección de piezas de ocoxal.


Artesanía de ocoxal

Se elabora con hojas de pino que no llevan ningún tipo de barniz, permitiendo así, conservar ese olor a bosque tan característico que llena cualquier habitación.

El ocoxal son hojas o agujas que se desprenden de dos variedades de pino: el pinus michoacana y pinus montesume; mejor conocidos como pino teocote y pino chino. Estas hojas las recogen los mazahuas cuando ya se han caído del árbol y adquieren un color café; aunque también cortan la hoja verde, misma que sirve para darle contraste al producto que elaboran.


Hojas que los mazahuas trabajan con paciencia e ingenio y que dan como resultado la creación de artesanías como paneras, alhajeros, alcancías, fruteros, tortilleros, floreros, canastos y charolas de color marrón con un aroma a naturaleza, único, especial, como las manos que los crean.


Las artesanías de ocoxal ya se adoptaron como propias por las mujeres de Donaciano Ojeda, así como el bordado de los trajes tradicionales, especialmente de sus enaguas. Son grupos que tienen hasta 28 integrantes y que, juntas se ponen a elaborar los productos, que tienen una gran similitud; pero que paradójicamente, son únicos. Los dedos mazahuas entierran la aguja con el hilo cáñamo en las hojas del ocoxal. “

Aparentemente, el trabajo se ve fácil, pero debe coserse con firmeza, para que el producto tenga solidez. Esto produce, en múltiples ocasiones, picaduras en los dedos con la aguja lanera.

Preparación

La preparación de la hoja de pino empieza desde su colecta. Los artesanos realizan un viaje al bosque para escoger la hoja adecuada para la artesanía. La selección de la hoja de pino requiere de aproximadamente 20 minutos, se selecciona de acuerdo al tamaño y la calidad de la misma.

Las hojas se ponen a remojar en una tina, se lavan con cloro o jabón; después las ponen a secar; sólo así se pueden utilizar.

Con hilo de cáñamo se tejen las hojas de ocoxal de acuerdo a la pieza que se eligió fabricar.


Los productos de lana se pierden

Otra artesanía típica de Donaciano Ojeda son los productos elaborados con lana; pero que poco a poco ha dejado de practicarse por las nuevas generaciones. Esto ha hecho que los hombres busquen otras opciones de empleo y que se trasladen a otras ciudades; dentro y fuera del país. Además, el tiempo excesivo, el esfuerzo prolongado para la fabricación del producto artesanal y su bajo precio, son factores que determinan el fin de la actividad; pues la poca que se produce se dedica al autoconsumo.



Otra causa de la baja producción, es la carencia de lana natural; los productores se ven en la necesidad de traerla del Estado de México; esta materia prima no tiene la calidad ni la pureza que requiere la elaboración de las prendas. Para rescatar la actividad artesanal y transformarla en una fuente económica sólida que genere riqueza, es necesario otorgar asesoría técnica, de organización, de comercialización y financiamiento a los grupos.



http://archivo.lajornadamichoacan.com.mx/2006/01/04/14n1cul.html
http://www.mijungapeo.com.mx/index.php/item/901-ocoxal-artesan%C3%ADas-de-manos-ind%C3%ADgenas

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